Comparte con tu polaridad femenina, el vacío emocional que sientes. 

Que difícil sentir algo que no puedes compartir con nadie más que con tu mente. Tener esos diálogos internos que no te llevan más que al mismo punto de partida. Deja de sufrir, para eso tienes a tu polaridad femenina. 

Tu polaridad femenina puede ser una persona; el amigo que conoce tu intimidad, y que sabes que se juntará contigo para escucharte y darte su opinión, sólo si se la pides. 

Al compartir tus emociones, permites que estas fluyan sin juzgarlas por lo que son.

Si te sientes triste por algo que tu mente juzga como tonto o insignificante, pero al compartirlo descubres que significa más de lo que quieres admitir, habrás escuchado a tu polaridad femenina.  

El agua, como elemento de Cáncer, le entrega la fluidez en las emociones, que le resultan útiles cuando se permite sentir en el momento adecuado, sin necesidad de apegarse a la emoción.

En general, la energía femenina es receptiva. Contraria a la energía masculina, aquella a la que le gusta hablar y dar su opinión sin que se la pidan, la energía femenina es delicada y silenciosa. 

Si tu polaridad femenina no tiene el cuerpo de un amigo, o prefieres mantener la relación entre este sentimiento y tú, usa entonces todos aquellos atributos femeninos que se encuentran en ti. Entrégate al placer, celebra con un vino, enciende tu atanor y quema una vela blanca. Haz lo que siempre has querido hacer, pero no has tenido tiempo para hacerlo. 

Dale el sí a la cita con tu feminidad interior. 

La Luna Llena está para cerrar un ciclo y darle la bienvenida a uno nuevo. En particular, la Luna Llena en Cáncer está para llenar el vacío emocional, que has estado tratando de llenar con decisiones equivocadas. 

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