Cuando la Consultante le preguntó al Tarot si debía separarse de su esposo, lo hizo como quien busca la confirmación de algo que ya ha decidido. Después de haber realizado la pregunta, la Tarotista mezcló las cartas y tomó la que quedó arriba: un Rey de Oros.

— Veo problemas con las finanzas — sentenció la Tarotista —, las cosas no van bien entre ustedes debido a que el dinero no alcanza. Mi consejo es que tu esposo encuentre una forma extra para aumentar sus ingresos.

Con cierto recelo, la Consultante cambió su postura y se dispuso a confrontar a la Tarotista. — No, no tenemos ese tipo de problemas —respondió, mostrando en la voz su falta de confianza —. En realidad, nuestro problema es que él nunca tiene tiempo para hacer el amor.

La función de la Tarotista no es la de la adivina, que por querer demostrar poderes extrasensoriales, arriesga la credibilidad de la Consulta, haciendo conclusiones especulativas. Algunas veces, estas conclusiones pueden ser acertadas, y esto hará que la credibilidad de la Tarotista se eleve muy rápido, pero para la Tarotista cuya intuición que no ha sido suficientemente desarrollada, las conclusiones especulativas destruyen su credibilidad. Es por eso que para no jugar al azar, una Tarotista debe mantenerse en el punto en donde es capaz de sacar conclusiones congruentes con la realidad de su Consultante.

Asumir conclusiones fundamentadas únicamente por el conocimiento intuitivo, impiden generar respuestas integrales. Por ello, las conclusiones puedes ser verificadas a través del conocimiento racional, utilizando el método mas directo: preguntándole a la Consultante.

Si la Tarotista ha asumido una postura en la que pretende demostrar sus poderes extrasensoriales, la Consultante tomará una actitud defensiva, cuando no escuche lo que le conviene escuchar e incluso, se mantendrá deseando que le lean la mente. Si por el contrario, la Tarotista se presenta como un canal que combina el conocimiento intuitivo y racional, en la búsqueda de las respuestas, la Consultante aceptará que el intercambio será mutuo y que la experiencia se está creando para su propio desarrollo personal. En ese sentido, habrá una mayor apertura a cooperar sin sentir que esta cooperación, le quita mérito a la Tarotista que se encuentra haciendo su mejor esfuerzo.

Las preguntas al Tarot se responden alineando el conocimiento racional dado por el significado del símbolo, junto con el conocimiento intuitivo de lo que se percibe en la imagen. Tales fuentes de conocimiento se complementan con la experiencia personal y los juicios culturales de la Tarotista.

Cuando la Consultante hizo la pregunta esperando una respuesta decisiva entre “sí” y “no”, seguramente ya se había respondido a sí misma, pero buscaba la confirmación a través de una fuente externa. En caso de que la respuesta no sea la que quiere escuchar, buscará de forma inconsciente llegar a la respuesta que más le favorece, según su decisión. Si por el contrario, la pregunta no espera una respuesta decisiva, y admite cualquier posibilidad, existen más oportunidades de desplegar otras realidades, que pueden llevar a la raíz del problema.

Cuando la Tarotista saca la carta y ve que es el Rey de Oros, su mente se apresura a sacar las conclusiones más obvias que el símbolo le está mostrando: un hombre con dinero sentado en un trono. Si existe la posibilidad de una separación, una de las causas más comunes según su condicionamiento cultural, es que este hombre no tenga dinero. Sin detenerse a pensar si esta puede llegar a ser la realidad de su Consultante, da lo que considera su mejor consejo ante esta situación, aún sin entender si ese es el camino por el cual debería llevar la conversación.

¿Cómo interpretar al Rey de Oros ante esa pregunta? Si antes de sacar sus conclusiones, la Tarotista hace preguntas, descubrirá que la situación no tiene relación con problemas de dinero, y al entender que los problemas son sexuales, buscará llegar a la respuesta, usando otro de los aspectos relacionados con el simbolismo de los Oros.

— Antes de mostrarte la carta que responderá a tu pregunta, me gustaría saber si en este momento se encuentran pasando por una difícil situación económica — dijo la Tarotista.

— No, gracias a Dios tenemos una empresa que va muy bien — respondió la Consultante. En realidad, parece que mi esposo ama más a la empresa que a mí. No deja de trabajar nunca.

En esta conversación se encuentra otro significado del Rey de Oros: el tiempo.

Los Oros del Tarot representan todo aquello que genera valor en la dimensión material. Es posible ubicar al tiempo dentro de los Oros, debido a su posible abundancia o carencia. Si bien todas las personas tenemos la misma cantidad de tiempo, este lo distribuimos de acuerdo a nuestra capacidad de administración y el estilo de vida que hemos elegido.

El ejemplo del Rey de Oros es quizá el más obvio de escenificar, pero el mismo concepto aplica para cualquier Arcano del Tarot. La capacidad de moldear la pregunta, dependerá en gran medida del conocimiento racional que se tenga sobre el simbolismo, el conocimiento intuitivo percibido por la imagen, y la experiencia personal obtenida a través de la practica.

La Consulta al Tarot no es una batalla en donde la Tarotista debe ganar y demostrar sus habilidades frente a la Consultante. Es una relación mutua, en donde las preguntas buscan respuestas acertadas.

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